| < Prev | Próximo > |
|---|

Creemos que Cristo es la cabeza y que la iglesia es su cuerpo, que la iglesia está integrada por todos los que por la fe han experimentado el nuevo nacimiento y que son miembros de un mismo cuerpo.
Hechos 9:31. II Corintios 1:1. Gálatas 1.2. Efesios 1:22-23; 2:19:22; 3:9-10; 5:22-33. Col. 1:18-24.
Sacerdocio Universal de los Creyentes
Creemos en el sacerdocio universal de los creyentes, lo cual significa que cada creyente tiene su propia función que cumplir dentro del cuerpo por medio de los dones conferidos por el Espíritu Santo, así como el derecho divino de libre acceso para acercarse a Dios sin intermediarios y sin mas méritos que los de Jesucristo.
Mateo 16.18. Lucas 4:18-21. Hechos 13:1-3. I Corintios 1:2. Hebreos 10:19-25. I Pedro 2:9-10.
Misión de la Iglesia
Creemos que la tarea fundamental de la iglesia es presentar a Cristo como el único medio de salvación del hombre, ser luz del mundo, y sal de la tierra, por lo que la iglesia militante es una iglesia misionera, su principal quehacer es proclamar el evangelio y hacer discípulos para el reino de Dios.
Mateo 5:13-16; 28:19. Marcos 16:15. Juan 20:21-22. Hechos 2:41-47; 11:22; 12:5; 14:23;15:22.
Misión Integral
Creemos que la acción misionera de la iglesia es dirigida al ser humano como un ente total. El ministerio de la iglesia debe buscar la redención del ser humano en su totalidad, es decir, el mejoramiento de las condiciones espirituales, físicas, sociales y económicas de las personas y las sociedades.
Lucas 4:18-19. I Tesalonicenses 5:23. III Juan 2.
La Liturgia y el Culto
Creemos que es una necesidad y un privilegio que los creyentes se congreguen sistemáticamente, decentemente y con orden, con el propósito de adorar a Dios, orar cantar alabanza, leer las sagradas escrituras, exhortándose y estimularse al amor y a las buenas obras.
Mateo 7:7; 18:20. I Corintios 14:40. Efesios 6:18. Hebreos 4:16; 7:25; 10:25.
Ordenanzas
Creemos que las ordenanzas, el Bautismo, y la Santa Cena, fueron instituidos por Dios y Jesucristo, enseñadas por los apóstoles y practicadas por la iglesia a través de su historia.
Bautismo
Creemos que el bautismo es el medio de gracia por el cual testificamos públicamente que hemos renunciado a la vida pecaminosa y nos hemos afiliado a la familia de Dios. En el bautismo se simboliza la muerte de nuestra vieja vida y la resurrección del profesante a una vida nueva. Las formas de bautismo pueden ser:
a. Por inmersión.- Esta forma es la más cercana a los modelos bíblicos de esta ordenanza. Consiste en la inmersión completa del profesante en el agua.
b. Por aspersión.- Esta forma es aceptable cuando se administra a personas que tienen algún grado de discapacidad física, o que por su condición de mayor, le es difícil o imposible descender al agua. Consiste en verter agua sobre la cabeza del profesante, mientras éste confiesa su confianza en Jesucristo para su salvación.
c. Por rociamiento.- Esta forma es aceptable cuando la persona que recibe el rito está postrado en estado de enfermedad la cual le imposibilita recibir el bautismo en una de las maneras anteriores. Consiste en rociar agua, con un hisopo o instrumento apropiado, sobre la persona.
Mateo 3:13-17; 21:23-27; 28:18-20. Marcos 1:9-11; 11:27-33; 16:15-16. Lucas 3:21-22.
Juan 3:22-30. Hechos 8:26-40. Romanos 6:1-5.
Santa Cena
Creemos que la Cena del Señor es la conmemoración de su sacrificio en la cruz. El pan representa el cuerpo del Señor y el vino representa su sangre. Para participar de la cena del Señor se necesita que el profesante esté en condiciones espirituales aceptables delante de Dios y delante de los hombres. Es importante que en el momento de la ceremonia se lea cuidadosamente el pasaje de I Corintios 11:27-34.
Es recomendable celebrar la cena del Señor por lo menos una vez cada dos meses en nuestras iglesias.
Mateo 26:17-29. Marcos 14:12-25. Lucas 22:7-23. Juan 13:21-30. I Corintios 11:23-26.
Los Dones Espirituales
Creemos que el Espíritu Santo reparte dones espirituales a los creyentes como Él quiere a cada creyente para ser usados en amor en el servicio del cuerpo de Cristo con el propósito de producir el crecimiento integral de la iglesia. Los dones del Espíritu son para la edificación del cuerpo de Cristo y ninguno tiene preeminencia sobre otro. En todos los aspectos doctrinales seguimos la regla “En lo esencia, unidad; en lo no esencial, libertad; en todo, caridad”
Hechos 13:1-3. Romanos 1:11; 11:29; 12:1-8. I Corintios. 12:1-31. Efesios 4:1-16. I Pedro 4:7-11. I Timoteo 4:14.
El Día de Reposo
Creemos que Dios estableció un día de descanso semanal. Para los judíos el sábado legalmente obligatorio y para los cristianos el domingo, sin sentido legalista, sino como un acto de devoción para el descanso físico y la edificación espiritual.
Observamos el domingo como día de descanso:
a) Para seguir el ejemplo de la Iglesia apostólica.
Hechos 20:7. I Corintios 16:2. Apocalipsis 1:10.
b) Para conmemorar la resurrección de Cristo, ocurrida ese día.
Mateo28:1. Marcos 16:2. Lucas 24:1. Juan 20:19.
c) Para conmemorar la venida del Espíritu Santo, que ocurrió el primer día de la semana, 50 días después de la Pascua.
Hechos 2:1.
Ministerio de la Mujer
La Iglesia Evangélica de Santidad ofrece oportunidades ministeriales a las mujeres en las mismas condiciones que a los hombres a juicio del liderazgo del más alto nivel bajo los siguientes criterios:
a. Que el liderazgo femenil no contravenga los principios de autoridad de la iglesia y del hogar, conforme con el orden de Dios.
b. Que las mujeres en cargos de iglesias o ministerios locales sean complementadas con liderazgo masculino.
c. Que las candidatas a posiciones ministeriales adquieran la debida preparación espiritual y académica propia del puesto asignado.
d. Que su liderazgo sea aceptado por la comunidad cristiana donde sirve.
Formas de Sostenimiento de la Iglesia
La IESH sostiene que la iglesia debe sostenerse con ofrendas, diezmos, primicias y otras donaciones y legados que voluntariamente se entreguen para el uso de su sostenimiento, entendiendo por esto el desarrollo de obras como iglesias, ministerios y obra misionera.
Nuestra iglesia no participa en operaciones de recaudación que estén reñidas con las normas bíblicas como sorteos, fiestas, manipulación de las necesidades humanas o a través de mecanismos de mercadeo que denigran la integridad y la dignidad humana.
Creemos que la práctica de ofrendar generosamente es un privilegio del cristiano, como acto de adoración y acción de gracias.
Mateo 5:23-24. I Corintios 16:12-20.





























