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La Divina Trinidad
Creemos en un Dios Trino, que existe en perfecta unidad de tres personas distintas, Padre, Hijo y Espíritu Santo, coeternos, inmortales, omnipotentes, omniscientes, cuya deidad es infinita y está más allá de la comprensión humana, no obstante se revela en las Escrituras.
Génesis 1:1; 17:1, 26; 3:22. Éxodo 3:13-15; 33:20. Números 6:24-27. Deuteromio 4:4; 6:4; 10:17. Salmos 90:2. Isaías 6:3; 40:28-29; 48:16. Mateo 3:16-17; 28:19. Juan 1:1-2,14; 4:24; 15:26; 16:13; 17:3, 5. Hechos 1:8; 5:3-4; 17:24-25; I Cor. 8:4, 6. II Cor. 3:14. Efesios 2:18; 4:4-6. Filipenses 1:1-2; 2:6. Colosenses 1:16-17. I Timoteo 1:17; 2:5. Santiago 1:1. I Pedro 1:2. I Juan 4:8; 5:20. Apoc. 1:8.
Dios El Padre
Creemos en Dios El Padre, del cual proceden todas las cosas. “Un Dios y Padre de Todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos”.
I Corintios 8:6. Efesios 4:6.
Dios el Padre es el Supremo, creador del universo y de todo cuanto existe en él. Él es la suma de toda perfección y poder; soberano absoluto del universo.
Deuteronomio 29:29. Salmos 2:7-9; 7:11; 40:6-9; 68:5. Isaías 53:10; 55:7; 57:15; 64:8. Mateo 7:11; Juan 1:14-18; 3:17; 5:17-24; 6:37-40. Romanos 2:16. I Corintios 8:6. II Corintios 1:1. Efesios 1:3-8; 2:8-9. I Pedro 1:17.
Dios el Hijo
a) Creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios con la misma esencia de la deidad, encarnado por su nacimiento virginal, pero pre-existente en su deidad. Que existió corporalmente, como una realidad histórica y que murió voluntariamente por la redención del ser humano.
Marcos 2:7-11. Lucas 1: 31. Juan 1:1; 3:16; 10:17-19, 30, 14:9, 17:5. I Coríntios 15:3-4. ITimoteo 3:16. Hebreos1:6. I Pedro 1:20. I de Juan 1:1.
b) Creemos que Jesucristo es el Hijo Eterno y que como el Verbo de Dios, siempre existió, que al ser engendrado por el Espíritu Santo y nacer de la virgen María, en Él se conjugan las dos naturalezas, la humana y la divina.
Isaías 9:6. Mateo 11:27. Lucas 1: 26,27, 31, 35. Juan 1:1,14,18; 10: 30; 14:9. I Timoteo 3:16. Hebreos 10:5.
c) Creemos en Jesucristo el hombre perfecto, que no hubo pecado en El y que no cometió pecado jamás. Que fue Santo en su eternidad, Santo en su nacimiento, Santo en su vida terrenal, Santo en su muerte, Santo en su resurrección y Santo en su estado a la diestra del Padre.
Lucas1:35; 4:34. Juan 14:30. Hechos 2:27; 3:14. I Juan 2:22-23; 4:2-3.
d) Creemos que Jesucristo es el único medio de redención para la humanidad, que por los méritos de su muerte en la cruz y por su resurrección, el pecador arrepentido que confiesa sus pecados a Dios y por la fe le recibe, es regenerado y obtiene la vida eterna.
Isaías 53:5. Mateo 1:21-23. Juan1:12; 3:16-17; 10:17; 17:5; 18:36. Hechos 4:12. Romanos 4:25; 5:17. I Juan1:9; 5:12.
e) Creemos en la resurrección corporal de Jesucristo, verdad que a la vez garantiza la resurrección de todos los seres humanos, unos para vida eterna y feliz y otros para condenación y sufrimiento eternos.
Salmos 16:8-10. Mateo 16:28; 27:62-66; 28:1-15. Marcos 16:6-7; 24:4-8, 23. Juan 5:28-29; 20:26-29. Hechos 1:2-3; 2:24-31; 10:40. Romanos 8:11. I Corintios 15:20. I Tesalonicenses 4:14.
f) Creemos en la segunda venida de Cristo para arrebatar a su Iglesia y disfrutar con ella de la gran cena preparada para el gozo de los suyos.
Mateo 8:11; 22:1-14; 26:29. Juan 5:28-29. I Coríntios 15:52-54. I Tesalonicenses 4:13-17. Hebreos 9:28. Apocalipsis 19:6-9.
g) Creemos en el reino milenial de Cristo, que será un reino de justicia, en el cual el Señor Jesucristo regirá al mundo y todas las naciones se someterán a Él.
Isaías 11:1-9. Mateo 8:11, 26:29. Juan 18:36. Romanos 5:10; 8:11,34; 14:9. I Corintios 15:3-8, 14, 20, 34, 52-54. II Corintios 5:18-19. Gálatas 1:4; 2:20; 4:4-5. Efesios 5:2. I Tesalonicenses 4:13-17. I Timoteo 1:15; 3:16. Hebreos 2:17; 7:27; 9:14, 28; 10:12; 12:28; 13:20. I Pedro 1:20; 2:24. I Juan 2:2; 4:14. Apoc. 11:15; 12:2, 5; 19:6-9; 20:4,6.
Dios el Espíritu Santo
a) Creemos que el Espíritu Santo es una de las tres personas divinas de la misma esencia con El Padre y El Hijo, igual en poder y gloria, y que su ministerio consiste en redargüir al mundo de pecado, intervenir en el nuevo nacimiento, santificar purificar, perfeccionar, capacitar y guiar a los creyentes en Cristo.
Mateo 3:11. Marcos 13:11. Juan 14:16; 15:26; 16:8, 13,14.
b) Creemos que el Espíritu Santo actúa en la conversión y regeneración del pecador, trayendo convicción para crear las condiciones propicias de arrepentimiento, confesión y fe, elementos esenciales para el nuevo nacimiento, morando con él en una experiencia inicial, cuando se opera la conversión.
Juan 1:12-13; 3:5-8. I Corintios 6:11. I Pedro 1:22.
c) Creemos que el Espíritu Santo actúa en una experiencia subsecuente a la del perdón de los pecados, viniendo a morar en el corazón del creyente para santificarlo completamente y ejercer el control de su vida. El Espíritu Santo, al morar en el creyente se manifiesta por medio de una vida santa que produce el fruto del Espíritu como señal correlativa.
Juan 14:16; 17:17. Hechos 1:8; 2:4; 15:8-9, 19-2. Romanos 12:1-2. Efesios 4:22. Colosenses 3:10. Gálatas 5:16-24. Efesios 5:9-10;5:22-25. Hebreos 12:14.
d) Creemos en los dones del Espíritu Santo, los cuales son dados para la edificación del cuerpo de Cristo, sin dar énfasis a ninguno en particular, observando como norma de conducta.
Romanos 12:6-8. II Corintios 12:13-14. Efesios 4:7-16.
e) Creemos que el Espíritu Santo ejerce su soberanía al impartir los dones y que ninguna manifestación externa es necesariamente evidencia del Espíritu Santo en el creyente.
I Corintios 12:1-31.
El Reino de Dios
Creemos que Dios, a través de Jesucristo, vino a establecer su reino en medio de nosotros. Entendemos por “reino de Dios” como el ámbito, campo o esfera en la cual impera el señorío de Dios. Este reino se caracteriza por la paz, la justicia, la fraternidad y la vida en plenitud para toda la creación de Dios. Es el completo “shalom” para los seres humanos en el cual todos están en concordia con Dios, con el prójimo y con la creación.
El reino de Dios tiene dos dimensiones: el reino presente y el futuro. El reino presente es el dominio de Dios sobre aquellos que le permiten reinar sobre sus vidas y comunidades en el presente, aunque de una manera incompleta, puesto que todavía vivimos en un mundo dominado por el pecado.
La presencia del reino de Dios en el presente no implica la ausencia de conflictos, puesto que siempre estará confrontado con el reino del mal implantado en el presente sistema de cosas.
La dimensión futura del reino de Dios está pendiente. Esta se concretará cuando Dios haga nuevas todas las cosas y Él reine en plenitud. Esta fase llegará cuando Jesús regrese para reinar en toda su creación. Como consecuencia tendremos cielos nuevos y tierra nueva en los cuales more la justicia.
Dios trabaja en el establecimiento de su reino desde la creación del hombre. Por esta razón Jesús comenzó anunciando que se había acercado el reino de Dios.
I Crónicas 29:11. Daniel 2:37; 4:3, 17; 7:18. Salmos 22:28. Mateo 3:2; 4:17; 12:28. Lucas 1:33. Romanos 14:17. Apocalipsis 11:15; 12:10.






























